Unos ojos que no cesan permiten al vibrar, la desconfianza del resto de las miradas. Ojos que hablan de traición, de asesinato, nos pretenden convencer. Inexperiencia ridícula, demasiado amor propio sin experiencias positivas; narcisismo injustificado.
Por mucho que las palabras digan, no hay razón si los ojos, el alma, no acompañan. El escritor no tiene ojos… No se puede estudiar la mirada hacia el lector. Poco se sabe de la reacción que provoca la grafía en el lector y no hay grafía más fría que la de la típica máquina Olivetti, que la “Times New Roman” a 12 que exigen para facilitar el ritmo de lectura.

Para mirar al lector, para mirarte desde esta nueva página sólo puedo describirte y hacerte ver desde mis ojos, mi verdad; mi entorno. Sin embargo siempre podría mentirte con suma agilidad. ¿Confías ahora en mí?. En mi humilde opinión te aconsejo que sólo disfrutes de la realidad o del atrezzo.





miércoles, 22 de abril de 2009

El Buscador

Sueñan los potros 
con ser sementales.
Sueñan los ruiseñores
con cantar otra mañana más.
Aman los románticos,
desean los trovadores,
beben para creer 
los pecadores, los frustrados...
Confían, los confiados...
Aprenden los sabios, 
conocen los ignorantes.
Pierden la fe 
los cristianos y crecen.
Añoran los trotamundos, 
esperan los moribundos...
.
Un día más 
agarro mi botella 
y me sumerjo.
Soy un mensaje guiado
desde mi pequeña isla
pidiendo ayuda en silencio...
.
Soy un pergamino oculto, 
una borrachera de amor.
Un buscador de mensaje,
como el sol....


Willhelm Tanned

1 comentario:

  1. Este en particular me ha gustado mucho, eres todo u poeta jar!

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